Descubre el secreto de la longevidad en Okinawa

¿Sabías que el secreto de la longevidad tiene mucho más que ver con el estilo de vida que con la genética? Basta con mirar a los habitantes de la isla de Okinawa, que en su mayoría tienen más de 100 años. ¿El secreto? Hábitos saludables: ejercicio físico y dieta baja en grasas y rica en frutas, verduras, soja y pescado.

Las pruebas médicas revelaron que los centenarios de la isla japonesa de Okinawa tenían un corazón increíblemente sano; nivel bajo de colesterol y arterias visiblemente jóvenes. Además, pocas condiciones pueden causar obstrucciones. En un resultado aún más sorprendente, después de estudiar a 600 de los residentes más antiguos de la isla, los investigadores concluyeron que un estilo de vida saludable representaba el 80% de la extraordinaria salud cardíaca de los encuestados. La disposición genética fue responsable de solo el 20%.

Prueba viviente

Los investigadores creen que si los occidentales vivieran más como los residentes de Okinawa, tendrían serios problemas cardíacos. Sin embargo, para lograr este resultado, tendríamos que aprender a vivir como en Okinawa. Es decir, mastique lentamente los alimentos, coma alimentos bajos en calorías, una práctica llamada hara hachi bu (comer solo el 80% de la saciedad); adoptar una perspectiva relajada de la vida, conocida como taygay ; y practica la meditación profunda y espiritualizada.

Estilo de vida, no suerte

En las últimas décadas, desafortunadamente, los jóvenes residentes de Okinawa han adoptado la comida y el estilo de vida occidentales, dejando en claro que la salud de este grupo no es el resultado de genes afortunados: los menores de 50 años tienen una de las tasas más altas de enfermedades cardíacas. de Japon.

El pescado es bueno para el corazón

Okinawa no es el único ejemplo de los efectos de los alimentos en el corazón. En Groenlandia, la incidencia de enfermedades cardíacas entre los inuit es drásticamente menor que la de sus vecinos daneses, ya que los inuit consumen muchos pescados ricos en ácidos omega 3.

Los hombres de la isla de Creta, donde la dieta es rica en productos mediterráneos madurados al sol, frijoles, aceite de oliva local, vino y mucho pescado, han tenido una reducción significativa del 50% al 70% en el riesgo de enfermedad cardíaca, en comparación con aquellos que siga una dieta sana pero occidental.

La importancia del estudio con los cretenses es que presentaron la mitad de la tasa de mortalidad en su conjunto, en comparación con un grupo estudiado en Italia, a pesar de que ambos adoptaron una dieta mediterránea. La principal diferencia fue el alto consumo de pescado entre los habitantes de Creta.

Además de todo esto, los residentes de Okinawa tienen otro secreto: Ikigai. ¡Aprenda más sobre esta técnica que le ayudará a descubrir el propósito de su vida!