Los sorprendentes beneficios de los probióticos

Seguro  que has oído hablar de los probióticos. Las bacterias "buenas" que se encuentran en el yogur, los quesos curados y los suplementos ayudan a aliviar los problemas digestivos como la diarrea y el síndrome del intestino irritable. Sin embargo, investigadores de diferentes partes del mundo piensan que las mascotas también pueden mejorar la salud de otras formas.

Siga leyendo y aprenda dónde encontrar y cuáles son los otros posibles beneficios de los probióticos.

Las fuentes más inteligentes

Comida natural

Muchas de las bacterias más beneficiosas aparecen en el yogur de forma natural con "cultivos activos vivos"; pero también en alimentos fermentados, incluidos otros productos lácteos fermentados y productos de soja, como tempê y miso.

Suplementos específicos

Las píldoras probióticas contienen más bacterias buenas que los alimentos, explica Eric L. Ding, Ph.D. y nutricionista de la Escuela de Medicina de Harvard, EE. UU. La dosis varía según la cepa; pregúntele a su médico si es necesario un suplemento y cuál sería la mejor cepa para usted.

Beneficios inesperados de los probióticos

Corazón más sano

Investigadores canadienses descubrieron recientemente que aquellos que tenían colesterol alto y tomaban yogur con Lactobacillus reuteri tenían su nivel de LDL, el colesterol "malo", reducido en casi un 9% en seis semanas.

Menos ansiedad

Aquellos que tomaron suplementos que contenían cepas específicas de Lactobacillus y Bifidobacterium longum durante 30 días estaban menos estresados, según un estudio de la publicación británica Journal of Nutrition .

Dientes y encías más limpios

Una revisión de 2011 encontró que los probióticos Lactobacillus reuteri y Bifidobacterium pueden reducir algunas cepas de bacterias dañinas que causan caries y gingivitis.

Menos tos y resfriados

Tomar suplementos probióticos redujo el número de infecciones del tracto respiratorio superior en un 12% y disminuyó el número de personas que tenían al menos un resfriado fuerte, según un análisis de diez estudios en 2011.

Por SARA ALTSHUL