Vitamina K: como puede ayudar en el tratamiento del covid-19

Se están realizando nuevos descubrimientos con respecto al tratamiento de pacientes con covid-19. Recientemente, un estudio holandés informó que puede haber un vínculo entre el empeoramiento de la condición y los niveles bajos de vitamina K. Los pacientes que no suplementan esta vitamina, o que no tienen una dieta rica en vitamina K, podrían tener más dificultad para respirar; porque protege las fibras elásticas del pulmón que el virus suele dañar.

Sin embargo, los investigadores dicen que esto es solo el resultado de una investigación observacional. Ahora, es necesario ir más allá para evaluar con más detalle la función de la vitamina K en el organismo de los infectados por el covid-19 y demostrar su eficacia. De cualquier manera, estar al día con las tasas de vitamina K es beneficioso para la salud en general.

La vitamina K es el único nutriente que moviliza todo el proceso de coagulación de la sangre tan pronto como ocurre la lesión, por ejemplo. Sin él, moriríamos desangrados. Además, también juega un papel protector en la salud ósea. Su deficiencia es rara en personas sanas, incluso si el cuerpo no la almacena en grandes cantidades. Sin embargo, aquí le mostramos cómo mantener las tasas de vitamina K normales.

Acciones preventivas

Los médicos suelen recomendar dosis preventivas de vitamina K si el sangrado es motivo de preocupación. Incluso cuando no hay deficiencia, los cirujanos lo prescriben antes de la cirugía para reducir el riesgo de hemorragia posoperatoria. Bajo supervisión médica, también se puede recetar para el sangrado menstrual excesivo.

Aunque todavía no es un tratamiento ampliamente aceptado, la vitamina K puede ofrecer grandes beneficios a quienes padecen osteoporosis. Algunos estudios muestran que ayuda al cuerpo a utilizar el calcio y reduce el riesgo de fracturas. Además, puede ser especialmente importante para mantener huesos sanos en mujeres mayores. No es de extrañar que esta vitamina forme parte de los ingredientes que componen muchas fórmulas de desarrollo óseo.

Principales fuentes de vitamina K

Las formas naturales de vitamina K se producen a partir de la clorofila; la misma sustancia que da a las plantas su color verde. Por lo tanto, las verduras de hoja verde, como la col rizada y la acelga, son las más ricas en esta vitamina. El brócoli, las cebollas y las coles de Bruselas también son buenas fuentes. Otros alimentos con cierta cantidad incluyen: pistachos, aceites vegetales, carnes rojas y productos lácteos.

Una taza de col rizada proporciona el equivalente a más de cinco tabletas de 100 mcg de vitamina K.

Cantidades necesarias

Actualmente, los investigadores ya saben que la mayoría de las necesidades corporales de vitamina K son satisfechas por las bacterias intestinales que la producen, y solo el 20% se obtiene de los alimentos. Por tanto, la ingesta diaria recomendada (IDR) es baja: 80 mcg para adultos.

La deficiencia de esta vitamina se encuentra solo en personas con enfermedades hepáticas o intestinales que interfieren con la absorción de grasas. Sin embargo, los niveles pueden reducirse como resultado del uso prolongado de antibióticos. Uno de los primeros signos de una deficiencia es la tendencia a presentar moretones con facilidad. Los que están en riesgo necesitan un control médico cuidadoso porque pueden desangrarse hasta morir por una lesión grave.

Si toma medicamentos anticoagulantes y come grandes cantidades de vegetales de hojas verdes, hable con su médico. Es posible que deba ajustar su dosis de medicamento.

La condición contraria, es decir, el exceso de vitamina K, es muy difícil de que ocurra, porque no abunda en ningún alimento (a excepción de las hojas verdes). Aunque incluso las dosis muy altas no son tóxicas, las dosis altas pueden ser peligrosas si toma medicamentos anticoagulantes. Además, pueden provocar enrojecimiento y sudoración.

Dosis

Los suplementos vitamínicos a menudo contienen entre 25 y 60 mcg de vitamina K. Las fórmulas para fortalecer los huesos proporcionan alrededor de 300 mcg al día, el equivalente a una ensalada de hojas grandes en su dieta diaria. Se pueden recetar dosis más altas (como las que contienen los multivitamínicos prenatales) bajo supervisión médica a personas con necesidades terapéuticas específicas.

La vitamina K debe tomarse con las comidas para aumentar la absorción. Pero, si tiene un problema de salud, hable con su médico antes de tomar suplementos.