¿Es normal roncar? Ver las principales causas y tratamientos

¿Es normal roncar? A pesar de ser una molestia, especialmente para los que están a tu lado, los ronquidos son normales. El ruido que proviene de las vías respiratorias solo puede considerarse una enfermedad si es muy fuerte o está relacionado con la interrupción de la respiración.

Desafortunadamente, los ronquidos y las dificultades respiratorias nocturnas asociadas rara vez pueden curarse definitivamente solo con medicamentos o cambios en el hábito. Y en estos casos entran en juego los tratamientos médicos y las intervenciones quirúrgicas.

¿Qué causa los ronquidos?

Durante el día, unos 20 músculos mantienen despejadas las vías respiratorias. Por la noche, algunos de estos músculos se relajan, en algunos casos provocando un estrechamiento de las vías respiratorias. Como consecuencia de esto, inconscientemente respira más fuerte, para hacer pasar el mismo volumen de aire que durante el día a través de los pulmones.

Al mismo tiempo, por la noche, el paladar suave se relaja. Cuando el aire lo atraviesa con más fuerza, hace que vibre. Tales vibraciones se escuchan como ronquidos. Otros factores influyen en las vías respiratorias, contribuyendo a la aparición de ronquidos y su volumen. Son ellos:

  • la región de la base de la lengua retrocede hasta la faringe;
  • la mandíbula inferior se hunde hacia atrás (cuando duerme boca arriba);
  • aumento de tamaño o hinchazón de las amígdalas (amígdalas);
  • hinchazón de las membranas mucosas de la boca y la faringe causada por alergia;
  • nariz siempre congestionada, causada, por ejemplo, por deformidades del tabique nasal;
  • la coriza o la sinusitis evitan que el aire entre por la nariz haciendo posible la respiración solo por la boca;
  • un tumor en el cuello o la faringe obstruye las vías respiratorias.

Primeros auxilios para los que roncan

La mayoría de los siguientes procedimientos tienen como objetivo estabilizar la lengua, el paladar blando y la úvula para evitar restricciones en la respiración del paciente. En consecuencia, no se produce ruido de ronquido o al menos se reduce su intensidad. Dependiendo de la causa, la mayoría de las medidas descritas para tratar el ronquido con o sin apnea son interesantes.

Clip nasal

Este dispositivo magnético es muy sencillo de usar, basta con ajustar el cartílago que separa una fosa nasal de la otra. Su objetivo es promover la dilatación de las vías respiratorias y mejorar la respiración. Además, a diferencia del adhesivo nasal, el clip es más económico, ya que se puede reutilizar; simplemente desinfecte después de su uso.

Parche nasal

Los adhesivos o cintas nasales se estabilizan mediante una tira de plástico flexible. Están diseñados para pegarse al exterior de la nariz sobre el puente nasal. El refuerzo de plástico tira suavemente de las aletas nasales hacia arriba, abriendo los conductos nasales y aumentando la entrada de aire a través de las fosas nasales. Cuando ya no se dificulta la respiración por la nariz, no se producen ruidos de ronquido, ya que el paladar no vibra con tanta fuerza como al respirar por la boca.

En comparación con otros métodos, los parches nasales son bastante simples de aplicar, pero no son efectivos para todos. Los pacientes con apnea, en particular, deben optar por otras terapias.

Mascarillas respiratorias

Para el síndrome de apnea del sueño característico, el mejor y más eficaz tratamiento

lo más común es el uso de mascarillas respiratorias. Genera una ligera presión positiva (hiperventilación) en la nariz y aporta estabilidad a la parte superior de las vías respiratorias desde el interior, manteniéndolas libres de obstáculos. Por tanto, no se obstruye la respiración y no se produce apnea.

Aunque esta terapia es eficaz, muchos pacientes tienen dificultades con el método. Esto se debe a que es necesario utilizar la mascarilla todas las noches, lo que provoca un gran malestar, llevando a algunos pacientes a desistir e interrumpir el tratamiento.

Cirugías contra los ronquidos

El ronquido es normal, pero si el ronquido es causado por cambios o dolencias fisiológicas subyacentes, las intervenciones quirúrgicas son posibles alternativas de tratamiento. El mejor profesional al que acudir es el otorrinolaringólogo o, eventualmente, un cirujano maxilofacial.

Medidas quirúrgicas en la mandíbula.

La apnea del sueño puede exacerbarse por características anatómicas de la cara, como un acortamiento innato del maxilar. Por lo general, la mandíbula se mueve hacia atrás cuando dormimos boca arriba y los músculos de la cara y el cuello se relajan. Pero cuando hay un acortamiento de la mandíbula, funciona como un bloqueo mecánico, con reducción de la faringe y dificultad para respirar. Mediante una intervención quirúrgica se corrige la posición de la mandíbula. En muchos casos, esta terapia quirúrgica elimina los ronquidos.

Cirugías en nariz y cavidades nasales

Si los cambios en la nariz o las cavidades nasales son la causa de la apnea del sueño, la cirugía puede ayudar a facilitar la respiración. Entre los procedimientos realizados se encuentran, por ejemplo, las correcciones de tabique nasal desviado y la eliminación de pólipos o plásticos en las fosas nasales. Después de esta cirugía, las personas que tenían una nariz estrecha o mal ventilada sienten que pueden respirar más libremente. Esto puede ralentizar los ronquidos y conduce a una mejor oxigenación.

Extirpación de amígdalas (amigdalectomía)

Las amígdalas (o amígdalas) pueden aumentar de tamaño debido a procesos inflamatorios recurrentes. Como consecuencia, comprimen la faringe favoreciendo el ronquido. En tales casos, es necesaria la extirpación de las amígdalas.

Todas las intervenciones quirúrgicas implican un mayor riesgo de complicaciones que cualquier otro método de tratamiento. Solo un especialista puede decidir si la cirugía es necesaria.

Al parecer, algunos médicos realizan cirugías de forma apresurada. Por ello, ante cualquier duda, es recomendable buscar una segunda o tercera opinión sobre la necesidad de intervención quirúrgica en centros especializados del sueño. Por lo tanto, es posible encontrar otra alternativa no quirúrgica que logre resultados igualmente efectivos.