Chip de belleza: conoce la nueva apuesta femenina

¿Alguna vez se ha imaginado deshacerse de los calambres menstruales , el síndrome premenstrual, la hinchazón y la celulitis de una vez? Un nuevo método lleno de promesas rápidas ha seducido a las mujeres. Este es el chip de belleza, nombre con el que se dio a conocer el implante hormonal que llevó a las celebridades en Brasil.

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Gracias al apodo que recibió, el chip de belleza ha fascinado a las mujeres que llegan a conclusiones erróneas sobre su verdadero uso.

A pesar de su nombre, el dispositivo hormonal no es un chip real, sino un pequeño tubo de silicona de 3 a 5 centímetros, que se implementa a través de una micro incisión en la región de los glúteos.

El dispositivo hormonal no se vende en farmacias comunes. La indicación de uso la realizan profesionales, quienes desarrollan una fórmula personalizada para el paciente, quien debe entregar la receta a una farmacia manipuladora.

El tratamiento, originalmente desarrollado como método anticonceptivo, ahora también se busca para aumentar la libido, tonificar los músculos, quemar grasa y eliminar la celulitis.

Los riesgos del método

Sin embargo, la gran demanda del chip de belleza con fines estéticos ha preocupado a la comunidad científica. El Consejo Federal de Medicina solo recomienda el uso de implantes hormonales con fines médicos, ya que no tiene evidencia de los beneficios estéticos prometidos.

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Además, los expertos advierten de los riesgos del método y sus efectos secundarios, como grasitud en la piel, crecimiento del cabello, acné, engrosamiento de la voz y agrandamiento del clítoris.

La hormona tampoco ha sido liberada por la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa). El organismo regulador afirma que ningún fabricante ha probado la seguridad y eficacia de la sustancia.

El otro lado

A pesar de las críticas al dispositivo, hay profesionales que defienden el método. Para ellos, el gran problema no es el chip, sino el mal uso. Según este ala médica, es fundamental que el paciente se someta a una evaluación clínica y exámenes cuidadosos antes de pensar en someterse al implante.