Cesárea: riesgos, ventajas y cómo se realiza

Según la Organización Mundial de la Salud, el 55% de los partos en Brasil son cesáreas. Esto coloca al país como el segundo lugar del mundo donde se realizan la mayoría de cirugías de este tipo, solo por detrás de República Dominicana. En Europa, la tasa es del 25% y en Estados Unidos, del 32,8%.

En pocas palabras, la cesárea es un procedimiento quirúrgico mayor en el que se realizan incisiones en el útero y el útero de la mujer para que pueda nacer el bebé. Para obtener más información, lea a continuación:

Cómo se realiza la cesárea y cuándo está indicada

La cesárea se suele realizar a partir de la semana 39 de gestación y, si no es una cirugía de urgencia, se realiza en un horario previamente acordado entre la gestante y el obstetra. El equipo presente en la sala de partos está compuesto por un obstetra, enfermero obstetra, pediatra, anestesista y técnicos de enfermería.

Las etapas de la cesárea se explican de forma simplificada, de la siguiente manera:

  1. Se aplica anestesia a la mujer embarazada. En general, el tipo de anestesia más común para las cesáreas es la espinal. Aun así, también se puede utilizar la epidural. La elección del tipo de anestesia variará según el historial de salud de la madre y la salud del feto;
  2. Una vez que la anestesia comienza a hacer efecto, el obstetra hace una incisión horizontal de unos 10 cm en la parte inferior del abdomen, justo por encima de la región púbica.
  3. Después de esta incisión inicial, el obstetra hace otra incisión, esta más profunda, ya en el útero.
  4. Después de la segunda incisión, se succiona el líquido amniótico y se extrae al bebé.
  5. Después de que se extrae al bebé y se corta el corte umbilical, se extrae la placenta y el obstetra verifica que todo esté bien con la madre. Finalmente, sutura la región de las incisiones.

El parto por cesárea está indicado principalmente en las siguientes situaciones:

  • La frecuencia cardíaca del bebé es anormal;
  • El parto no progresa como se esperaba;
  • El bebé está en una posición anormal, como estar sentado;
  • El embarazo es de más de un bebé, como en el caso de gemelos o trillizos;
  • El cordón umbilical del bebé se envuelve alrededor de su cuello;
  • Problemas con la placenta, como desprendimiento;
  • Sangrado vaginal excesivo;
  • La madre tiene una ITS (infección de transmisión sexual);
  • El feto tiene dolor;
  • Existen problemas de salud previos de la madre, como problemas cardíacos y enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión;
  • No hay suficiente dilatación para que el bebé pase por el canal vaginal.

Ventajas x riesgos del parto por cesárea

La asociación de factores como un seguimiento más cuidadoso del trabajo de parto, prácticas quirúrgicas más seguras y la demanda de los pacientes ha provocado un aumento significativo en el número de partos de este tipo en los últimos 20 años.

Algunas de las principales ventajas del parto por cesárea en relación al parto normal reportadas por las puérperas son:

  • La ausencia de dolor en el momento del nacimiento del bebé;
  • Rapidez con la que se realiza el procedimiento;
  • Posibilidad de elegir la fecha de nacimiento del bebé y programar el procedimiento de la forma más conveniente;
  • Menos posibilidades de desarrollar problemas relacionados con el tracto urinario;
  • Reducción del riesgo de hipoxia (falta de oxígeno) para el bebé.

Las implicaciones de estos cambios son significativas. Procedimientos como

partos vaginales en presentación de nalgas, que eran comunes hace diez años,

rara vez se practican en la actualidad, porque la cesárea se considera más segura en estos casos.

Además, actualmente, contrariamente a las antiguas pautas que recibían los obstetras, hoy se sabe que es posible que una mujer embarazada intente un parto normal incluso después de una cesárea .

En los países desarrollados, la cesárea planificada o “electiva” es extremadamente segura. Pero el riesgo materno sigue siendo ligeramente mayor que en el parto vaginal. Las complicaciones más comunes de las cesáreas son:

  • Infecciones en el útero;
  • Problemas relacionados con la anestesia, como alergia;
  • Desarrollo de coágulos de sangre;
  • Hemorragia post parto;
  • Desarrollo de endometriosis.

Cuidado de recuperación y postoperatorio

La atención en el postoperatorio de cesárea es similar a la de otras cirugías mayores. Es normal que la mujer en el posparto permanezca de 2 a 4 días en la cesárea. El tiempo total de recuperación de la cirugía varía de una mujer a otra, pero el promedio es de 6 semanas.

Es muy importante que especialmente el período de protección, es decir, los 40 días inmediatos después del parto, sea respetado por la puérpera. Durante estos días, no se recomienda tener relaciones sexuales o hacer ejercicio, por ejemplo.

Además, es muy importante que la madre pueda descansar el mayor tiempo posible , ya que el cuidado del recién nacido y el período de adaptación pueden ser bastante agotadores.

Otros consejos para una recuperación completa y saludable incluyen:

  • Busque una dieta equilibrada y nutritiva;
  • Bañarse todos los días;
  • No use tampones hasta que lo autorice el médico;
  • No levante ningún peso que exceda el del bebé;
  • Camine por la casa al menos un poco al día;
  • Tomar analgésicos permitidos por el obstetra para la cesárea;
  • Comuníquese con su médico siempre que sienta que algo anda mal.