Cómo prevenir y aliviar los sofocos menopáusicos

Comienzan como un calor en el pecho, que luego sube lentamente hasta el cuello y la cara, como mercurio en un termómetro. Unos minutos más tarde, estás tiritando, muriendo de frío. No es fiebre, sino sofocos, también llamados "sofocos", que aproximadamente el 80% de las mujeres experimentan en la transición a la menopausia. Para algunos, el calor y los sudores nocturnos pueden convertir la vida en un infierno.

¿Cuáles son las causas y los síntomas de los sofocos?

CAUSAS

Niveles fluctuantes de estrógeno y progesterona. Estas fluctuaciones afectan el sistema de control de temperatura en el cerebro, por lo que reacciona de forma exagerada a los pequeños cambios de temperatura y dilata los vasos sanguíneos tratando de enfriar indebidamente el cuerpo.

SINTOMAS

Sensación de calor, rubor, sudoración excesiva. Cuando los sofocos ocurren por la noche, pueden interrumpir el sueño y dejarlo acostado sobre sábanas mojadas.

¿Cuáles son las principales estrategias para la prevención del calor menopáusico?

1. Reciba terapia de reemplazo hormonal (TRH)

Los estudios muestran que los suplementos de estrógeno reducen los episodios hasta en un 90%. El secreto es tomar la dosis más baja posible durante el menor tiempo posible. Un gran estudio encontró tasas más altas de cáncer de mama, enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares en mujeres que tomaron medicamentos de estrógeno con progestina (la progestina se incluye en la terapia con estrógenos para reducir el riesgo de cáncer de cuello uterino) y tasas más altas de Accidente cerebrovascular en mujeres que tomaron solo estrógeno. Sin embargo, las principales instituciones médicas dicen que es seguro tomar THS durante un período de uno o dos años para ayudar a las mujeres a superar la peor etapa de la menopausia. Los riesgos son aún menores si tiene menos de 60 años.

2. Toma un suplemento de soya

Elija uno que contenga isoflavonas de aglicona, fitoestrógenos que se encuentran en los derivados de la soja. En un estudio de 12 semanas de 190 mujeres menopáusicas que recibieron un placebo o de 40 a 60 mg diarios de un suplemento con estos compuestos, las que tomaron el suplemento tuvieron la mitad de los episodios de calor que experimentaron al principio. El grupo de placebo tuvo un 39% menos de calor. En otro estudio, las mujeres que tomaron un extracto que contenía 40 mg de isoflavonas al día durante 10 meses informaron que la intensidad de sus sofocos se redujo en un 70%, en comparación con un 34% en el grupo de placebo. Pero no se exceda con la soja; grandes cantidades pueden aumentar el riesgo de cáncer de mama.

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3. Prueba los antidepresivos

No para la depresión, sino para evitar los sofocos. Los investigadores que intentan encontrar opciones sin estrógenos para aliviar los sofocos en mujeres con cáncer de mama se han encontrado con los beneficios de ciertos antidepresivos de dosis baja. Entre ellos se encuentran venlafaxina, fluoxetina y paroxetina. Los estudios han demostrado que pueden reducir el calor en un 63% en comparación con el placebo. ¡Recuerde siempre consultar a un médico y no automedicarse!

Refuerzos para prevenir el calor

1. Reduce tu maniquí

Un estudio de mujeres de 47 a 59 años encontró que aquellas con los porcentajes más altos de grasa corporal tenían un 27% más de probabilidades de tener calor. Lo ideal es tener un nivel de grasa corporal menor al 33% (y mayor al 5%). Existen instrumentos para medir el porcentaje de grasa corporal; tu gimnasio debe tener uno. El médico también puede realizar un examen más preciso.

Es cierto que perder peso ciertamente reducirá la grasa corporal en su conjunto, pero el entrenamiento con pesas es la mejor opción para convertir la grasa en músculo (y reducir el maniquí, incluso si el peso sigue siendo el mismo). Considere algunas sesiones con un entrenador personal para comenzar.

2. Busque un homeópata

La homeopatía es una opción de tratamiento controvertida y se han realizado pocas investigaciones para evaluar sus efectos sobre el calor. Sin embargo, en un estudio, 99 médicos de ocho países recetaron remedios homeopáticos a 438 mujeres que experimentaban sofocos menopáusicos. Los medicamentos más recetados fueron Lachesis, Belladona, Sepia, Sulphur y Sanguinaria. El noventa por ciento de las mujeres dijo que sus síntomas habían desaparecido o que ya no eran tan graves. Pero busque un homeópata en lugar de automedicarse.

3. Toma vitamina E

Los estudios sobre los beneficios de la vitamina E para prevenir los sofocos han arrojado conclusiones contradictorias. Sin embargo, una encuesta reciente de 51 mujeres que recibieron 400 UI de vitamina E o placebo encontró que las que tomaron vitamina E tuvieron aproximadamente dos episodios menos de calor cada día. Y los episodios también fueron menos intensos. Pero tenga cuidado: las dosis altas aumentan el riesgo de accidente cerebrovascular. Así que asegúrese de hablar con su médico antes de tomar suplementos de vitamina E y no tome más de 400 UI.