8 tipos de trastornos alimentarios que pueden dañar tu salud

Los trastornos alimentarios son problemas relacionados con la alimentación y pueden tener diferentes causas , ya sean psicológicas, sociales o incluso genéticas. Son mucho más graves que los hábitos alimentarios irregulares o los antojos incontrolables. 

Las personas que padecen estos trastornos a menudo son reacias a buscar ayuda y se vuelven expertas en disfrazar su enfermedad.

Los signos más evidentes que indican que el individuo puede tener un trastorno alimentario son: preocupación por la cantidad de alimentos, pérdida rápida de peso, vómitos, cansancio extremo, debilidad muscular, obesidad, problemas dentales, entre otros.

Comprender: ¿Qué son los trastornos alimentarios? Comprender las causas y cómo tratarlas.

Si usted o algún miembro de su familia tiene uno o más síntomas, es recomendable buscar ayuda de los profesionales de la salud lo antes posible. El diagnóstico temprano es un factor vital para el éxito del tratamiento.

Atención:

Para tener el diagnóstico correcto de sus síntomas y realizar un tratamiento eficaz y seguro, busque la orientación de un médico o farmacéutico.

Tipos de trastornos alimentarios: ¿que son?

La anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y los atracones son los tres tipos más famosos de trastornos alimentarios, pero no solo son peligrosos. Hay varios otros tipos, que la mayoría de las personas no conocen bien. 

Los síntomas de estos trastornos suelen ser diferentes, por lo que es muy importante comprender cuáles son. Seleccionamos 10 trastornos para hablar un poco, ¡échale un vistazo!

1. Anorexia nerviosa

Como la mayoría de los trastornos, la anorexia afecta principalmente a adolescentes y mujeres jóvenes. Las personas que tienen que mantener límites estrictos de peso por motivos profesionales se encuentran entre las que tienen mayor riesgo de padecer esta enfermedad, como por ejemplo:

  • Joquéis;
  • Atletas;
  • Bailarines;
  • Modelos.

Hoy en día, la anorexia nerviosa se considera el resultado de una combinación específica de factores genéticos y sociales, incluido el estrés extremo. El funcionamiento defectuoso del hipotálamo, el regulador de nuestro apetito, también puede ser una causa.

Incluso el gen involucrado en la acción de la sustancia serotonina, que se produce en el cerebro, puede hacer que algunas personas sean más susceptibles a la enfermedad.

Imagen: tortoon / iStock

El tratamiento combina asesoramiento psicológico y farmacoterapia, y tal vez incluso una hospitalización. Los nutricionistas pueden desarrollar un programa dietético específico para ayudar a fomentar el regreso a la nutrición normal.

Ver más detalles : Anorexia nerviosa: comprenda este trastorno alimentario fatal

2. Bulimia nerviosa

Las causas psicológicas son, en su mayor parte, las mismas que para la anorexia, pero los pacientes utilizan la alimentación compulsiva para compensar los sentimientos de depresión, soledad e impotencia.

Los bulímicos tienen hambre y se atiborran de grandes cantidades de comida, la mayor parte del tiempo escondida. Luego, se sienten mal y acaban forzando el vómito o incluso haciendo uso de laxantes o diuréticos.

Este modelo cíclico de comportamiento se considera más común que la anorexia. Purificar el propio cuerpo es una forma de recuperar el control, pero también es motivo de vergüenza y disgusto.

La naturaleza reservada de la bulimia dificulta la detección del trastorno, especialmente cuando el paciente mantiene un peso normal. Es común que las bulímicas mantengan un estilo de vida y una carrera aparentemente normal, pero los signos físicos no tardan en aparecer, como:

  • Esmalte dental corroído debido a la acidez del estómago;
  • Dolor de garganta;
  • Fluctuaciones de peso;
  • Desordenes digestivos;
  • Depresión;
  • Ansiedad;
  • Desnutrición;
  • Fatiga.

Los bulímicos no comen alimentos por sus valores nutricionales. Los pasteles, galletas, papas fritas, chocolates y dulces generalmente se eligen sobre los alimentos saludables. Los consejeros y nutricionistas pueden ofrecer consejos prácticos sobre cómo recuperar patrones de alimentación saludables.

3. Ortorexia nerviosa

Menos conocido que los mencionados anteriormente, este trastorno alimentario se caracteriza por una excesiva preocupación por una alimentación saludable, por tener control sobre los hábitos nutricionales.

Las personas con este tipo de trastorno pueden tener una pérdida de peso marcada porque están muy regidas por la comida, lo que hace que a menudo se nieguen a comer con otras personas porque no quieren comer comidas que no fueron preparadas según restricciones impuestas por ellos mismos.

Los síntomas más evidentes son:

  • No ingiera alimentos con sal, azúcar y grasas;
  • No busque ayuda de nutricionistas;
  • Dieta extremadamente restrictiva;
  • Aislamiento social;
  • Anemia;
  • Depresión (especialmente cuando se siente culpable después de comer alimentos que están fuera de la "dieta").

4. Síndrome de pica

También conocido como Alotriofagia, este trastorno tiene como característica principal la ingestión de sustancias que no son alimentos, ejemplos:

  • Roca;
  • Carbón;
  • Tierra;
  • Pelo;
  • Lápiz labial, entre otros.

Esta condición a menudo se puede considerar incluso como un trastorno mental. Los individuos con este trastorno pueden tener problemas de perforación en el intestino, intoxicación, infecciones, deficiencias nutricionales, además del posible retraso en el desarrollo físico y mental.

5. Trastorno de la alimentación restrictiva / por evitación (TARE)

Este trastorno alimentario se caracteriza por la falta de interés por ingerir algunos alimentos, ya sea por su textura o color, por ejemplo. Esto hace que las personas tengan nutrientes insuficientes en el cuerpo, lo que resulta en daños nutricionales, conductuales y sociales.

La gran diferencia de este trastorno alimentario para los demás es que a los individuos no les importa su apariencia ni su peso, el único problema es el rechazo de la comida debido a varios factores.

Consulte más detalles: Trastorno de alimentación restrictivo preventivo: cuál es el trastorno, causas y cómo tratarlo

6. Obligación alimentaria

Las personas con atracones tienden a comer mucho y tienden a tener sobrepeso, pero rara vez se "purifican" o restringen su dieta.

Se cree que este trastorno afecta a más personas que la anorexia y la bulimia. En algunos casos, las crisis de sobrealimentación se pueden intercalar con el régimen.

En una encuesta realizada por la Facultad de Salud Pública de la USP, se encontró que el 10,3%, de los 1.167 estudiantes entrevistados, padece compulsión.

El trastorno alimentario es más el resultado de un problema psicológico, como una reacción al trauma, siendo la comida la única forma de estar satisfecho. Además del peligro que provoca el sobrepeso, los efectos psicológicos pueden ser graves. Incluyen culpa, depresión, vergüenza y la sensación de estar fuera de control.

7. Trastorno de la alimentación nocturna

También conocido como síndrome de alimentación nocturna, este trastorno consiste en episodios recurrentes de comer en exceso durante la noche. Tiende a desencadenarse por el estrés y generalmente ocurre en personas que ya tienen sobrepeso.

Las personas con este trastorno alimentario a menudo experimentan los siguientes síntomas:

  • Anorexia matutina: no coma durante la mañana ni durante el día;
  • Hiperfagia nocturna: por no comer durante el día, por la noche se exagera el consumo de alimentos;
  • Insomnio: debido a comer demasiado por la noche, el individuo tiene dificultad para dormir.

8. Hiperfagia

Considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una enfermedad, la hiperfagia se caracteriza por una alimentación excesiva desencadenada por episodios de estrés o depresión.

Las personas que padecen este trastorno alimentario suelen ingerir comidas abundantes sin sentir hambre durante el día, que es la diferencia entre este y el síndrome de alimentación nocturna.

A diferencia de otros trastornos alimentarios, como la bulimia, los vómitos o los laxantes no se producen después de comer en exceso, lo que hace que el aumento de peso se produzca muy rápidamente.