Rabia humana: entienda qué es la enfermedad, sus síntomas y cómo tratarla

La rabia es una enfermedad provocada por un virus que ataca a los mamíferos, como perros y gatos, por ejemplo, e incluso al hombre. Se transmite a través de la saliva de los animales, ya sea lamiendo, rascando o mordiendo, siendo este último el que presenta la mayor tasa de contaminación.

En una encuesta publicada por el Ministerio de Salud, en el período de 2010 a 2020, se registraron 38 casos de rabia humana en Brasil, y en 2014, no hubo ninguno.

El estudio señala que de los 38 casos registrados nueve tenían al perro como animal agresor, cuatro casos fueron transmitidos por felinos, veinte por murciélagos, cuatro fueron causados ​​por primates no humanos y solo en uno de los casos no fue posible identificar al animal agresor.

La rabia tiene una letalidad de aproximadamente el 100%, siendo considerada una enfermedad grave y por ello es importante estar pendiente de las medidas preventivas.

¿Cuánto tiempo aparecen los síntomas de la rabia humana?

El virus se puede incubar de días a años, según el Ministerio de Salud, tiempo que puede variar según la especie. En los humanos, es un promedio de 45 días y puede ser más corto en los niños. El tiempo de incubación está determinado por la ubicación, extensión y profundidad del tipo de contacto con el animal infectado.

En animales, como perros y gatos, el virus se expulsa a través de la saliva en un promedio de 2 a 5 días, antes del inicio de los síntomas, y persiste durante toda la enfermedad. Entre 5 y 7 días después de la aparición de los signos clínicos, el animal acaba muriendo.

¿Cuáles son los síntomas de la rabia humana?

Después del período de incubación del virus, los síntomas comienzan a aparecer y duran, en promedio, de 2 a 10 días. Según el Ministerio de Salud, durante este período es posible presentar:

  • Malestar general
  • Aumento de temperatura
  • Anorexia
  • Dolor de cabeza
  • Náusea
  • Dolor de garganta
  • Debilidad
  • Inquietud
  • Sentimiento de angustia

Además de estos, también es posible que aparezcan síntomas más graves, como:

  • Ansiedad
  • Fiebre
  • Alucinaciones
  • Convulsiones o espasmos musculares involuntarios

A pesar de las alucinaciones, el paciente permanece consciente durante la evolución de la enfermedad hasta la llegada del coma o evolución a la muerte. El promedio entre la aparición de los síntomas y la muerte es, en general, de 2 a 7 días.

Recordando que, para que el diagnóstico se realice de la mejor manera posible, es importante buscar la ayuda de un médico o de una Clínica Familiar. 

¿Cómo se trata la rabia?

La rabia se puede tratar de dos formas, antes y después de la exposición, con la ayuda de la vacuna antirrábica, específica para la enfermedad. También existe un protocolo para quienes no utilizaron la vacuna tras la exposición al virus, en el que se induce al paciente a un coma profundo, además de utilizar antivirales y otros medicamentos específicos.

Lea también : Vacuna contra la rabia: sepa cuándo tomar

Vacuna antirrábica previa a la exposición:

En el escenario de pre-exposición, la vacuna está indicada para profesionales que trabajan en áreas con riesgo de contaminación, tales como:

  • Veterinarios
  • Biólogos
  • Estudiantes de medicina
  • Profesionales que trabajan en investigación y vacunación de mamíferos
  • Guías de ecoturismo
  • Profesionales que trabajan en áreas de riesgo

En casos específicos, como turistas que viajan a áreas donde la enfermedad no ha sido controlada, el médico puede evaluar y ver si es necesario el uso de la vacuna de pre-exposición.

Vacuna contra la rabia posterior a la exposición:

En casos de contaminación con el virus de la rabia, especialmente al tener contacto con la saliva de animales de la calle, por ejemplo, es necesario que el sitio de la herida se limpie con agua corriente y jabón o detergente. Según el Ministerio de Salud, "se ha demostrado que esta conducta disminuye el riesgo de infección".

Luego de este procedimiento, es necesario consultar con un médico para que se evalúe la herida, además de las características del animal, para ver la necesidad de la aplicación de la vacuna.

En los casos de mordeduras de animales domésticos que estén vacunados, no es necesario utilizar la vacuna como primer tratamiento, pero es necesario que el animal esté en observación durante 10 días. Si aparece algún síntoma, acude directamente al médico.