8 formas de desyerbar su jardín

¿Sabías que las malas hierbas, además de dejar feo el césped, también consumen energía en tu jardín? Estas hierbas crecen y se reproducen muy rápidamente y utilizan los nutrientes y la luz de otras plantas para crecer. Por eso es necesario eliminarlos con regularidad. 

¿Qué son las malas hierbas?

Las malas hierbas pueden aparecer en cualquier momento en su jardín. Son muchos los factores que pueden provocar su aparición: los animales portadores de semillas, el viento y muchos otros. ¡Incluso ciertas condiciones en su propio jardín favorecen su nacimiento!

Por eso es muy importante que el cuidado del jardín sea frecuente. Para facilitarte la tarea y evitar la proliferación de malas hierbas y otros peligros para tu plantación, conoce 6 sencillos y rápidos trucos para la jardinería diaria.

Aquí hay 8 consejos útiles para eliminar las malas hierbas de su jardín:

1. Elige el mejor momento

Las hierbas deben recolectarse en días secos después de períodos de lluvia, cuando el suelo es blando y la planta se afloja fácilmente. La elección de la época del año también es importante: asegúrese de eliminarlos en períodos cálidos, ya que sus raíces ya están establecidas.

La retirada durante la primavera es la mejor opción, ya que, como se dijo anteriormente, el suelo suele ser más húmedo. Asimismo, el invierno y el otoño ofrecen mejores condiciones de limpieza.

2. Reutiliza las malas hierbas

Recuerde que todo en la naturaleza es utilizable. Si el clima es seco, después de retirar las hierbas del suelo, déjelas en el lugar para que se descompongan y se conviertan en fertilizante. 

Sin embargo, tenga cuidado de no dejar semillas de malas hierbas en el suelo. De lo contrario, su trabajo será inútil. Corta y usa las hojas superiores.

3. Utilice las herramientas adecuadas

Intente utilizar las herramientas adecuadas para eliminar las malas hierbas. Utilice una azada, por ejemplo, para quitar las raíces rápidamente.

Recuerda que el tiempo seco es aún peor para eliminarlos. En ese caso, retire los tallos de las plantas restantes para que no vuelvan a sembrar.

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4. Quite las semillas nuevas

Es posible que las semillas de malezas escondidas debajo del suelo profundo broten al girar un macizo de flores. En ese caso, espere a que nazcan, pero no se demore demasiado. Tan pronto como aparezcan, sácalos de la plantación.

Comprender por qué una hierba también puede ayudarlo a comprender cómo mejorar la salud de sus plantas (Foto: damiangretka / iStock)

5. Cuidado con las plantas afectadas

Si una maleza ha brotado y desarrollado en lugar de sus flores, es posible que debas renovarlas. Para ello, antes de quitar las malas hierbas, corte las plántulas para replantarlas poco después.

No olvide eliminar los restos de semillas de hierbas que quedan en el suelo. Por seguridad, es mejor cambiar el sustrato antes de replantar.

6. Usa agua hirviendo

Las malas hierbas no solo nacen en los jardines. Como son plantas resistentes, cualquier lugar puede ser el inicio de su desarrollo.

Algunos aparecen en las grietas de aceras y paredes, por ejemplo. En tales casos, la mejor forma de eliminarlos por completo es utilizando agua hirviendo, lo que facilita la eliminación de las raíces por completo.

Después de eso, se recomienda cubrir la grieta o la grieta con cemento para que no permita que nazcan nuevas hierbas.

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7. Aplicar agua y vinagre

El vinagre blanco es ideal para tratar las malas hierbas. Prepara una solución de agua y vinagre blanco en casa. Mezcle siempre las mismas cantidades de los dos y aplique o rocíe sobre las raíces. Sin embargo, tenga cuidado de no alcanzar sus flores u otros cultivos cercanos.

En algunos casos, la aplicación de sal también provoca que las raíces se sequen, pero puede dañar el suelo al desequilibrar su pH. Juega solo una pizca y será suficiente.

8. Elimina la luz natural

Cubra el suelo con hojas, paja o vegetación comercial cubriendo una capa de al menos 5 cm de espesor. Esta capa adicional de protección priva a las malas hierbas de la luz que necesitan para crecer, eliminando gran parte de ella.

Esto también evita que las semillas transportadas por los pájaros o transportadas por el viento caigan y germinen en el suelo. Pero no olvides quitar la funda de vez en cuando para no dañar al resto de plantas.

El lado bueno de las malas hierbas

Pero, como no todo es totalmente malo (¡o bueno!) En la naturaleza, las malas hierbas también pueden aportar ventajas en determinadas situaciones.

Por ejemplo, si ve una maleza en la tierra de su jardín, comience a pensar en verificar la calidad de su tierra. Algunas malezas pueden indicar que el pH del suelo no está equilibrado o que es deficiente en sustancias básicas, como el nitrógeno.

En la naturaleza, sirven principalmente para repoblar el suelo, volviendo a sembrar vida. Entonces, antes de desyerbar su plantación, estudie lo que puede estar sucediendo. Cambia el sustrato con regularidad y enriquece el suelo para que tu jardín se mantenga vivo y saludable.