Conoce los principales tipos de suculentas y cómo cuidar.

Las suculentas están en auge y son plantas estupendas para decorar el ambiente, además de ser grandes compañeras para quienes les gusta tener una zona verde en casa. Con varios tipos y colores, las suculentas son muy fáciles de cuidar, también ideales para personas que no tienen mucho tiempo para dedicarse a la jardinería.

Provienen de lugares secos con alta incidencia de sol fuerte, así como cactus, y la mayoría se adaptan muy bien en apartamentos y espacios reducidos. Sin embargo, para que las plantas vivan hermosas y saludables, es necesario tener algunos cuidados esenciales.

A continuación, conozca los principales tipos de suculentas.

Echevéria o Rosa de Pedra

También conocida como flor fantasma, esta suculenta tiene las hojas más alargadas y puntiagudas, y se caracteriza por tener un tono violáceo que se mezcla con el verde.

Para asegurarse de que esté recibiendo la cantidad ideal de sol, solo observe si las hojas tienen un aspecto lechoso. Si lo están, es necesario trasladarlo a un lugar donde reciba más sol.

Cola de burro

Esta suculenta es una gran opción para colgar, ya que sus tallos se caen y pueden alcanzar hasta un metro de largo. Sus hojas, en un tono verde más claro, se asemejan a una coma y aún puede dar pequeñas flores, haciendo que la planta sea aún más hermosa.

Cebra

Originaria de África, esta suculenta tiene un aspecto muy peculiar, formando una densa roseta. Sus hojas son gruesas y puntiagudas. Son ideales para arreglar o colocar con otras plantas de la especie en jardines verticales.

Sedum carnicolor

Originaria de Europa, esta planta es superresistente a altas y bajas temperaturas y el mayor cuidado con ella se debe al exceso de agua, que hace que mueran. Es una gran opción para embellecer aún más el ambiente, por sus tonos verdes y la forma que recuerda a los pétalos de una flor.

Ahora, aprenda a cuidar las suculentas.

1) Elija un jarrón con un agujero

Como las suculentas tienen agua en el cuerpo, una maceta cerrada puede ahogar la planta y hacer que su raíz se pudra. Lo ideal es elegir una maceta con agujeros en el fondo, para que drene el agua de riego. Para evitar la suciedad, muchas personas utilizan una maceta, pero es importante sacar la planta del recipiente para regarla, evitando así la acumulación de agua.

2) Riegue a intervalos adecuados

Las suculentas no necesitan mucha agua y, en general, son muy fáciles de cuidar. Por lo tanto, puede regar una vez a la semana durante el verano y dos veces al mes en el invierno.

Para evitar que la planta se humedezca demasiado, coloque el dedo o un palillo de dientes sobre el sustrato y observe cómo le va. Si está seco, es hora de mojarse. Es importante no regar las hojas, ya que también pueden pudrirse.

3) nutrientes necesarios

Las suculentas deben fertilizarse cada tres meses. Existen fertilizantes específicos para el cultivo de plantas en tiendas especializadas en compost orgánico.

Otra opción para mezclar con la tierra es batir las cáscaras de huevo en una licuadora y usar la harina que se forma junto con la tierra, ya que el calcio fortalece las hojas y el tallo.

4) El sol es importante

Las suculentas necesitan sol, pero lo ideal es que se expongan por la mañana. Si en el lugar donde quieres colocarlo hay poca incidencia de luz, la mejor opción es dejarlo en la ventana, donde hay mayor brillo. Los baños y los estantes interiores no son buenos lugares para cultivar suculentas.

5) Haz plántulas

Es necesario quitar las hojas muertas de las macetas para que la planta crezca sana. Otro consejo importante es que las suculentas crecen según el tamaño de la maceta. Cuanto más grande sea la maceta, más hojas crecerán.

Para hacer plántulas, necesita una maceta nueva y simplemente plante las hojas nutridas de una suculenta propia en el suelo. Así, pronto empezarán a brotar las raíces, lo que dará lugar a una nueva planta.

Es importante prestar atención a las reacciones de la planta. Si las hojas desarrollan una forma alargada, creciendo hacia arriba, necesita más sol, y si se vuelven menos exuberantes, es hora de regar.

Además de las macetas antes mencionadas, puedes usar otros recipientes para hacer tu arreglo más creativo, como tazas y latas, e incluso hacer un jardín vertical.