Guía de cuidados domiciliarios para pieles muy secas

La piel muy seca puede ser la puerta de entrada a problemas más graves , como dermatofitosis y sabañones. Esto se debe a que la piel seca tiene pequeñas grietas que permiten el acceso a hongos, bacterias u otros gérmenes. Incluso los pies son más vulnerables. Pero es posible dejar toda la piel con un aspecto saludable, ¡mira cómo!

Cuidado esencial

  • Suavizar con aceite : todas las noches, unte unas gotas de aceite de oliva en la cara, los codos, las rodillas y el dorso de los brazos. Contiene grasas monoinsaturadas que refrescan e hidratan la piel sin dejarla grasa.
  • Humecta con grasa : vaselina, aceite mineral, aceite vegetal e incluso grasa vegetal; cualquiera de estos productos protegerá la humedad inherente de la piel. Aplicar en cualquier punto donde la piel esté particularmente seca. Sin embargo, utilícelo con moderación para evitar sentirse grasoso.
  • Elimina la sequedad con aerosoles : los aceites esenciales de rosa, lavanda o bergamota son excelentes para hidratar tu piel. De hecho, los aceites esenciales son un gran recurso para muchas dolencias, ¡compruébalo! Para crear un spray a base de hierbas, mezcle unas gotas de cualquiera de estos aceites esenciales, o todos, en una botella de spray de 115 g. Rocía tu rostro siempre que tu piel necesite un poco de aliento.

Recetas caseras para pieles muy secas

Tónico hidratante a base de aloe vera

Muchos tónicos son demasiado secos para pieles muy secas, pero esta fórmula es perfecta. El aloe vera hidrata, el vinagre alivia la picazón en la piel y la lavanda perfumada reduce el enrojecimiento. De hecho, el aloe vera tiene numerosos beneficios para el cuerpo, vea algunos. El agua de azahar (utilizada para cocinar y en cócteles) se puede encontrar en la mayoría de los supermercados.

  • 4 cucharadas de gel de aloe vera
  • Cápsulas de vitamina E por un total de 2.400 UI
  • 4 cucharadas de agua de azahar
  • 2 cucharaditas de vinagre de sidra de manzana
  • 10 gotas de aceite esencial de lavanda

1. Raspe la savia de los tallos más grandes de una planta fresca de aloe vera (o compre gel de aloe vera 100% puro en una tienda de salud o medicina). Luego colóquelo en un vaso pequeño y limpio con una tapa ajustada.

2. Pinche las cápsulas de vitamina E con una aguja limpia y exprima el contenido en el vaso.

3. Agregue los demás ingredientes, cierre la tapa y agite bien. Use discos de algodón para aplicar sobre la piel después de la limpieza y no enjuague. Guarde el resto en el frigorífico.

Crema de manos refrescante de menta y lavanda

Las manos están especialmente desgastadas y los signos del envejecimiento aparecen rápidamente. Pero es posible protegerlos con esta loción rica y calmante.

  • 4 bolsitas de té de menta
  • 1 ¼ taza de agua hirviendo
  • 1 ¹⁄8 taza de aceite de oliva (o use una mezcla de aceites de semillas de almendra, albaricoque y uva)
  • 30 g de cera de abejas finamente picada o rallada
  • 10 gotas de aceite esencial de lavanda
  • Cápsulas de vitamina E por un total de 2.400 UI

1. Coloque las bolsitas de té en una taza y agregue agua hirviendo. Tapar y dejar infundir durante 15 a 20 minutos. Luego, retire las bolsitas de té.

2. Calentar el aceite de oliva a baño maría. Luego agregue la cera de abejas y revuelva hasta que se derrita.

3. Retirar del fuego y agregar gradualmente una taza de té de menta, batiendo continuamente hasta que esté bien incorporado. Mezcle el aceite esencial de lavanda y vierta el contenido de las cápsulas de vitamina E (perforadas con una aguja).

4. Finalmente, colóquelo en un vaso esterilizado con tapa hermética y guárdelo en un lugar fresco y oscuro.

Hidratación en la bañera

Tu despensa puede ofrecer un alivio inmediato a la piel que, por exceso de sequedad, pica y se vuelve blanquecina. Al salir del baño, use una buena crema hidratante. Hacer esto mientras la piel aún está húmeda ayuda a preservar sus aceites naturales. ¡Pero atención! Agregar aceite al baño hace que el ambiente sea resbaladizo, así que tenga cuidado al entrar y salir de la bañera.

  • 250 g de sal marina y 450 g de bicarbonato de sodio. Permanezca sumergido para aliviar la picazón.
  • Dos tazas de sal de Epsom. Vierta un poco de sal en la tina. Luego, mientras está sumergido, frote un puñado de sal restante en sus rodillas, codos y pies para suavizar las áreas ásperas.
  • Una taza de copos de avena cruda en una bolsa de muselina o un calcetín viejo. La avena contiene antioxidantes que hidratan y dejan una capa protectora que retiene la humedad de la piel.
  • Partes iguales de vinagre de sidra de manzana, germen de trigo, aceite de oliva y aceite de sésamo. El vinagre de sidra de manzana tiene una acción antibacteriana y alcalinizante (contribuye al equilibrio ácido adecuado) y el aceite de sésamo y el germen de trigo aportan humedad.
  • Una taza de leche en polvo con una cucharada de aceite de semilla de uva. El ácido láctico de la leche exfoliará la piel y el aceite de semilla de uva aportará una poderosa dosis de antioxidantes. El aceite de oliva es un sustituto adecuado.

La mayoría de las veces, los sencillos remedios caseros y la atención constante se encargarán de todos los casos de piel seca, excepto los más graves. Pero, si te hidratas con frecuencia y no ves ninguna mejora después de una semana o dos de tratamiento, consulta a tu médico o dermatólogo.