Cómo limpiar el horno y otros consejos para cuidar tu estufa

La cocción genera suciedad y los electrodomésticos sufrirán derrames, golpes y los efectos del calor. Usan circuitos eléctricos de alto voltaje, gas inflamable o microondas peligrosas, y debes evitar ir demasiado lejos con las reparaciones. Por lo tanto, llame a un técnico si no está seguro. Pero la buena noticia es que usted mismo puede mantener su equipo en buen estado y funcionando correctamente. Aprenda a limpiar el horno, ajustarlo y mantener su estufa funcionando perfectamente con los siguientes consejos.

1. Mi horno no hornea de manera uniforme

¡Limpia el horno! Un horno sucio distribuirá el calor de manera menos uniforme. Entonces, comience haciendo una buena limpieza. ¡Pero atención! No utilice productos químicos en calentadores, ventiladores o quemadores de gas.

  • Limpiar los calentadores de un horno eléctrico encendiéndolo a temperatura máxima con la puerta abierta durante 30 minutos. Esto quemará la grasa atrapada. El proceso generará mucho humo. De esa manera, apague las alarmas de humo y asegúrese de que la cocina esté bien ventilada. No deje el horno con la puerta abierta y tenga cuidado de no golpearlo. Mantenga a todos los niños y mascotas alejados del lugar hasta que se enfríe.
  • Retire cualquier piedra, papel de aluminio o utensilios que puedan impedir la circulación del aire o al tocar el termostato (que parece un tubo largo dentro del horno).
  • Si tiene un horno autolimpiante, utilice el ciclo una vez al mes.

2. El fuego es naranja

Identifique la fuente y normalice el flujo. El fuego de gas siempre debe ser azul. Una llama naranja indica una combustión incompleta del gas y es peligrosa porque da como resultado la liberación de monóxido de carbono, un gas venenoso.

  • Apague la boca y espere a que se enfríe. Retire la tapa de la boquilla y déjela en agua caliente con jabón durante diez minutos. Elimine cualquier acumulación visible de suciedad y use un alfiler para eliminar los desechos del interior de los orificios del quemador, desde donde se emite el gas. Déjelo secar, reemplácelo y vuelva a intentarlo. Si el problema persiste, llame a un técnico y no use la estufa hasta que se solucione el defecto.
  • Si la llama es azul, pero irregular, limpie su boca como se describe arriba y asegúrese de que la cubierta esté ajustada correctamente cuando la reemplace.

3. El horno eléctrico no se calienta

Deje que se enfríe antes de comenzar de nuevo. Los hornos eléctricos tienen dispositivos internos que cortan el suministro de energía a las resistencias si se sobrecalienta. Desconéctelo y espere hasta que se enfríe antes de volver a encenderlo. Si no funciona, llame a un técnico.

Termómetro de horno

Cuando configura el horno a 200 grados, es poco probable que se caliente uniformemente a esta temperatura. La mayoría de los hornos tienen partes más frías y calientes, y conocerlas facilitará la cocción. Use un termómetro barato para comparar la temperatura real de diferentes partes del horno con la establecida en el selector. Haga un mapa simple del horno para referencia futura.

4. El horno está sucio

Haz que la limpieza sea menos dolorosa. Limpiar un horno es una tarea abrumadora, pero es posible reducir el esfuerzo requerido para hacer un buen trabajo.

  • Llene un plato resistente al calor o una asadera con agua y hornee. Pon la temperatura al máximo y deja reposar durante una hora. El vapor ayudará a aflojar la grasa y la suciedad acumuladas.
  • Deje que se enfríe y retire la puerta (es más fácil de lo que parece y hará que sea mucho más fácil acceder al interior del horno). Cada estufa tiene su propia forma de desmontaje, consulte el manual. Luego colóquelo encima de un paño viejo en la encimera de la cocina. Use una espátula acrílica para quitar la grasa adherida al vidrio de la puerta.
  • Antes de limpiar el interior del horno, coloque unas capas de periódico en el piso para absorber lo que gotea, y proteja sus manos y brazos con guantes de goma y mangas largas.
  • Puede usar un limpiador cáustico (disponible en los supermercados) para quitar la suciedad del horno, pero tenga en cuenta que estos productos son muy fuertes y pueden dañar el sello de la puerta y el pegamento que sujeta el vidrio de la ventana del horno. Mantenga el líquido o gel alejado de estas áreas y siga cuidadosamente las instrucciones de uso.

Estantería

Los estantes metálicos del horno se pueden lavar en el lavavajillas. Utilice un programa intenso con el detergente normal en su lavavajillas. Otra opción es cubrir los estantes con un gel o pasta de limpieza de horno convencional y colocarlos en una bolsa de plástico grande, como una bolsa de basura, durante unas horas para mantener el producto húmedo y activo. Frote con agua caliente. Si no tiene un limpiador convencional, una solución concentrada de detergente líquido para ropa ecológico puede ser útil.

Método tradicional

Un método más tradicional y suave es combinar bicarbonato de sodio y vinagre. Primero, deje correr agua en el horno frío y, con un paño viejo, aplique una capa gruesa de bicarbonato de sodio en todas las superficies, excepto los calentadores eléctricos. Déjelo reposar durante cuatro horas.

Luego, rocíe vinagre blanco sobre la pasta y espere a que burbujee y penetre en la tierra durante unas horas más antes de fregar el horno con la parte rugosa (no metálica) de una esponja. Enjuague con agua caliente para terminar. Limpia la puerta de la misma forma. Ilumina la ventana rociando vinagre puro antes de frotar con la parte blanda de una esponja húmeda. Vea estos otros consejos para desengrasar y limpiar la superficie de la estufa.

¡Atención! Desenchufe los electrodomésticos antes de intentar cualquier reparación. Nunca intente desconectar el equipo de gas o alterar la tubería. Si no tiene la formación necesaria, deje que el técnico cambie el cilindro en el momento de la entrega.