Yesca en tiempos de cuarentena

Descargué Tinder.

Yo confieso.

No tengo verguenza.

Porque para mí es peor animar a Vasco.

Nada en contra, incluso tengo amigos que me animan.

Pero no descargué Tinder porque quiero conocer a alguien como es debido.

Bajé porque el aburrimiento me obliga a hacer ciertas cosas.

Entonces, para no asustarme y teñirme el cabello de azul, decidí presentarme a la solicitud.

Y creo que tú, aburrido de la cuarentena como yo, deberías hacer lo mismo.

La primera razón es que si eres una persona que ya odia salir de casa para una cita, la razón del aislamiento es perfecta.

La segunda razón es que si ya odias salir de casa por cualquier motivo, también es perfecto.

Y en Tinder aprendí muchas cosas.

Por ejemplo: ¿cómo se las arreglan los hombres para tener tanta autoestima con poca creatividad?

A todos los hombres les gusta:

Pequeño bar.

Cerveza.

Cine.

Netflix.

Playa.

Todas.

Todas.

No hay ninguno que diga “no me gusta hacer nada”.

O “me gusta dormir”.

Tienen que ser muy activos o piensan que lo contrario no es atractivo.

Hubo uno que escribió “90% gimnasio y 10% comiendo cosas deliciosas”.

Pero la imagen era un poco contradictoria ...

De todos modos, no lo aceptaría.

¿Dónde has visto ejercicio en lugar de comer lasaña?

No se puede confiar en esa persona.

En Tinder, los hombres siempre dicen que son muy agradables.

En busca de una buena conversación.

Relaciones serias, quizás.

Y, por supuesto, la mayoría de las veces, sanó.

Nunca acepto a un chico muy guapo.

Siempre sospecho.

Hombres perfectos solo en Los Sims.

Pero vamos, cuando acepto a un chico guapo y él me acepta a mí, ahí mismo sospecho.

Porque mis fotos muestran que tengo tocino en la panza y alitas de grasa.

En otras palabras, un chico al que le gusto tiene que ser un chico al que le guste la barbacoa, al menos.

Cuando crecemos, empezamos a valorar las cosas correctas.

Aprendí que puedo reír con Tinder.

Y eso es todo lo que busco en la vida: diversión y buenas risas.

Tinder, ¿quieres casarte conmigo?

Marina Estevão

Licenciada en Periodismo en la PUC-RJ, su pasión es escribir sobre lo que vive, lo que ve y lo que siente. Después de todo, cada historia tiene varios lados, lo que cambia es la forma de contarla, siempre de buen humor.