Melasma: entienda que es y como tratar

El melasma se caracteriza por la aparición de manchas oscuras en la piel, tanto en la cara como en el cuerpo, como el brazo, el cuello y el cuello. En la mayoría de los casos, se pueden ver en los pómulos, el labio superior, la frente, las sienes y el mentón.

¿Pero cómo sucede?

Bueno, la condición es una hiperpigmentación de la piel, causada por la alta concentración de melanina, la proteína responsable de la coloración de la piel.

Como se indicó anteriormente, esto da como resultado la formación de manchas oscuras en la piel, de forma irregular y de diferentes tamaños.

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¿Cuáles son las causas del melasma?

No existe una causa definida para la afección, pero lo que sí sabemos es que aparece más en mujeres que en hombres.

Los síntomas están relacionados con el uso de anticonceptivos, la exposición al sol y el embarazo, según la Sociedad Brasileña de Dermatología.

¿Qué desencadena la afección?

La alta exposición al sol y la luz ultravioleta son factores que desencadenan el melasma.

Además de estos, factores hormonales, predisposición genética, embarazo, disfunción tiroidea y el uso de cosméticos que irritan la piel también influyen en la aparición de la afección.

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¿Cuáles son los tratamientos?

Los tratamientos para esta afección suelen ser variados, pudiendo hacer uso de medicamentos tópicos, procedimientos de blanqueamiento de las manchas y protección contra los rayos ultravioleta, siendo estos últimos los más importantes.

El uso de cremas, ungüentos e incluso ácidos puede ser parte del procedimiento para mejorar la condición.

Pero, para un tratamiento adecuado dirigido a tu piel, lo mejor es consultar a un dermatólogo, para que el procedimiento dé resultados positivos.

¿Cómo prevenir el melasma?

Ahora bien, para prevenir el melasma es necesario estar siempre protegido del sol.

El uso de protector solar, por ejemplo, debe realizarse a diario, incluso si el día está nublado o lluvioso. Incluso es necesario que se vuelva a aplicar a lo largo del día, para una protección total.

Las personas con melasma deben usar sombreros, gorras, lentes de sol y paraguas, por ejemplo, para evitar la exposición al sol en la zona afectada.

Desafortunadamente, el melasma es una condición que no tiene cura, y generalmente es crónica y puede reaparecer de vez en cuando. Por tanto, lo ideal es que estés siempre atento, hagas el uso correcto de protector solar y consultes frecuentemente con un dermatólogo.